Víctor Filgueira Meseres lee:
MIS TRES FAUCES
A Angelika Becker
El perro aquél aulló varios veranos
siempre solo en la casa abandonada.
Aún sigue su terror en mis oídos,
dentro de mi aúllan
(con el miedo de Cristo abandonado
en el viejo olivar)
las fauces de aquel perro, tan sediento
de alguna compañía,
en aquel cielo azul que se apagaba
por entre las palmeras y naranjos
donde mi juventud
se miraba en el mundo.
Yo soy ahora el perro, que aún no ha muerto,
y soy también el miedo de Cristo abandonado
en el viejo olivar,
bajo los astros fríos.
Mis tres fauces:
del animal que soy,
de Dios (que me abandona)
y estos restos de espíritu y de carne
que se muerden.
MIS TRES FAUCES
Poema inédito recogido en «Para quemar la noche», antología que se publica en 2010 por la Universidad de Salamanca
“Donde muere la muerte», Tusquets Editores 2021


